La ocupación de Figueres. Historia de un proyecto

Ocupació, Figueres 1939-2009 from Ricard Martínez on Vimeo.


Hace un año presentamos Patrimoni, una instalación con la que se conmemoraba un hecho bélico, la ocupación de Figueres por el ejercito franquista, el ocho de febrero de 1939. Se trataba de un encargo de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de esa ciudad, que se enmarcaba dentro de los actos de la Capitalidad Cultural Catalana, 09. Voy a explicar en esta entrada como llegó a realizarse este proyecto.

En 2008 fuimos, junto con Xavier Mulet a montar una exposición de grabados de Chillida en el Museu de l’Empordà. Desde hace ya un tiempo, le suelo echar una mano al Sr. Mulet en estos menesteres. Allí caí en la cuenta de que existían unas fotos de Albert Louis Dechamps realizadas poco después de la entrada de los militares en la ciudad. De vuelta en casa, me bajé las fotos.

Así, cuando volvimos para desmontar los grabados, me llevé unas hojas impresas con esos contactos. Con la ayuda de Anna Capella, directora del museo, pudimos ubicar las imágenes sobre el plano. Después de desmontar los grabados, volvimos a tomar esas fotos. Mejor dicho, las tomaba Xavier con su Lúmix.

De vuelta en casa monté las fotos de Deschamps sobre las que habíamos hecho nosotros y edité la peli que encabeza esta entrada. Después hice un dossier explicando el proyecto. Se llamaría Ocupació y consistiría en colocar todas esas imágenes – no eran muchas, 10 o 12 –, a gran tamaño – entre 2,5 y 3 metros de alto – en el mismo lugar donde Deschamps las había obtenido. El título hacía alusión a la ocupación que hacían las piezas del mismo espacio que representaban. Pero también apuntaba a la analogía entre esta ocupación y la ocupación militar que propició la instauración de una nueva autoridad en Figueres y en todo el Estado. Montse Herrera, quien también llevó la producción ejecutiva de Runa, nuestro anterior trabajo, se encargó de elaborar el presupuesto.

Con todos los deberes hechos, Anna Capella nos dirigió a Ciro Llueca, Concejal de Cultura del Ayuntamiento, para proponerle la idea. Concertamos una reunión. Quedó impresionado por la película. Creyó más oportuno incluir Ocupació dentro de la programación de los actos de conmemoración de de la última reunión del Parlamento Español en el castillo de San Ferran, poco antes de exiliarse. Estaban previstos para febrero de 2009. Finalmente no pudo ser.

Cuando ya pensaba que esa idea se quedaría en un cajón, una llamada a Ciro Llueca me alegró. Creo que le telefoneé porque quería que viese Runa, que entonces estaba expuesta en Barcelona. Me dijo algo así como “¿Que te ha parecido la propuesta que te han hecho?.”, “¿Propuesta? ¿Que propuesta?”. Por lo visto mi llamada se había colado entre otras dos. Al cabo de nada me llamó Maite Oliva. Comisariaba una iniciativa que se programaba dentro de otros actos, esta vez, la Capitalidad Cultural Catalana. La cosa consistía en exponer en la calle la obra de doce artistas. Uno cada mes. Había visto el proyecto de Ocupació y me ofrecía exponerlo dentro de este contexto, durante el mes de febrero. Me tenía que ajustar a unas condiciones. Se trataba de exponer las fotos en seis estructuras cuadradas, de 180cm de lado, que mensualmente se ponían a disposición de los creadores.

Naturalmente, acepté el encargo en esas condiciones. Las fotos de Deschaps son cuadradas, y el tamaño propuesto era menor que el previsto, pero todavía permitía que las fotografías te mirasen a la altura de los ojos. Así podían hablarte de tu a tu. Tenía que decidir qué seis fotos se exponían, las ubicaciones y qué información iba en el reverso de cada imagen. En seguida nos pusimos a trabajar. Fuimos con Olga Marín, quien siempre me ha ayudado con la producción de estos trabajos, para calcular las ubicaciones exactas de todas las opciones. Con la ayuda de esas coordenadas y unas previsualizaciones fotográficas de cada una, dí con la combinación más apropiada de fotos y lugares. Los textos que acompañarían las imágenes en los reversos sería una citación textual del área de contenido de la ficha de cada foto. Este texto está elaborado por el personal del archivo donde se conservan, que por entonces había cambiado su denominación de Archivo General de la Guerra Civil por la de Centro Documental de la Memoria Histórica.

La instalación también estaba cambiando de nombre. Ya no se iba a llamar Ocupació como en un principio había planeado, sino Patrimoni. Este título me pareció mas interesante porque aludía al hecho de que estas fotografías forman parte del patrimonio del Estado. Se adquirieron a Emmanuel Sougez, padre de la historiadora Marie Loup Sougez. Se pueden consultar en Salamanca, en la sede del actual CDMH, o en internet, a través del portal PARES. Patrimoni también alude a que los hechos representados en estas fotografías forman parte del patrimonio del mismo Estado.

Patrimoni se inauguró con un frío que pelaba el 5 de febrero de 2009. Gracias a todos.


El bombardeo de Sant Felip Neri y Dora Bruder

Escrito en el reverso: “Niñas del colegio Antonio Solís de Alcalá de Henares, durante el recreo en el patio del refugio nº 1. 9-1936”
(ANC, Fons Brangulí Fotógrafs)


El treinta de enero de 1938 la plaza de Sant Felip Neri fue atacada con bombas dos veces, a las 9h y a las 11,20h de la mañana. Allí estaba el refugio de guerra nº 1 destinado principalmente a niños procedentes de Madrid. Muchos de ellos murieron en esos atentados camuflados en una guerra.

Acompaño a esta foto de unos niños refugiados jugando en esa plaza, con unos fragmentos de Dora Bruder, de Patrick Modiano. Un pequeño relato que me ha hecho descubrir Alex Espinós. Está confeccionado con una combinación de recuerdos propios del autor y documentos administrativos relativos a personas desconocidas. Nos habla de otro hecho terrible justificado con uniformes. La deportación a campos de exterminio de unos ciudadanos franceses, llevada a cabo por otros conciudadanos. Pero el libro también trata del ejercicio de recuperar esos recuerdos y de cómo, durante ese proceso aparecen fragmentos de la propia biografía del escritor con zapatos de investigador.

Hace ocho años, en un viejo ejemplar de Paris-Soir, con fecha del 31 de diciembre de 1941. me llamó la atención una sección, “De ayer a hoy”, en la página tres. Leí:

París
Se busca una joven, Dora Bruder , de 15 años, 1.55 m, rostro ovalado, ojos gris-marrón, abrigo sport gris. pullover burdeos, falda y sombrero azul marino, zapatos sport marrón. Ponerse en contacto con el señor y la señora Bruder, bulevar Ornano, 41, París.

Conozco desde hace tiempo el barrio donde está el bulevar Ornano. De niño acompañaba a mi madre al mercado de las Pulgas de Saint-Ouen. Bajábamos del autobús en la puerta de Clignancourt y a veces en el ayuntamiento del distrito XVIII. Siempre en sábado o el domingo después de comer.

En invierno, en la acera del bulevar, que discurre a lo largo del cuartel de Clignancourt . Solía estar entre la multitud de gente. con su trípode. un fotógrafo gordo de nariz grumosa y lentes redondos que ofrecía una “foto de recuerdo”. En verano se instalaba en el puerto de Deauville. Pero allí, en la puerta de Clignancourt, los transeúntes no parecían tener muchas ganas de fotografiarse. Levaba un viejo sobretodo y un zapato agujereado.

(…)

Lleva tiempo conseguir que salga a la luz lo que ha sido borrado. Quedan pistas en los registros pero se ignora dónde están escondidos y qué guardianes los vigilan y si querrán enseñárnoslo. O tal vez simplemente, han olvidado que esos registros existen.

Plaza Sant Felip Neri. (Ricard Martínez, 7 de enero de 2007)

1 de marzo de 1936 y 26 de enero de 1939. Fotos de gobernantes entrando en Barcelona

Aviones sobrevolando la ciudad durante el desfile de tropas hispano-italianas, 21 de febrero de 1939. Fons Brangulí (Fotógrafs), ANC.

El 21 de febrero de 1939, uno de los Brangulí, no sabemos quien de los tres, dirigió su cámara al cielo para fotografiar unos aviones. Estaba en la base del monumento al presidente de la Primera República Pi i Margall, situado en la confluencia de la Diagonal con el Paseo de Gracia, un lugar conocido como el Cinc d’Oros, aunque, entonces, ya se llamaba plaza de la Victoria. Había ido allí para cubrir el desfile de tropas hispano-italianas que conmemoraban así su entrada en la ciudad, el 26 de enero, tras tres años de guerra. Alguien había tuneado el monumento con una bandera del ejército vencedor en la escultura que remataba el obelisco.

Izquierda, llegada a Barcelona del presidente Companys, 1 de marzo de 1936. Derecha, desfile de tropas hispabo-italianas, 21 de febrero de 1939. Fons Brangulí (Fotógrafs), ANC.

Ese mismo Brangulí había tomado también otra foto del mismo desfile. Esta vez, desde el zócalo del monumento. Tiempo atrás, uno de los tres Brangulí había hecho otra foto muy parecida desde ese mismo lugar. Era el domingo 1 de Marzo de 1936. Ese día, tras el triunfo del frente popular en las elecciones del 16 de febrero, se había organizado en Barcelona la recepción del presidente Companys. Llegaba del penal del Puerto de Santa María, para tomar de nuevo posesión de su cargo. Había sido encarcelado allí, junto con el resto de su gobierno, tras el fracaso de la revolución de octubre de 1934.

Hace ya tiempo que estamos tomado fotos desde el mismo lugar en que alguien ya lo ha hecho antes que nosotros.

Agustí Centelles. La última foto de la Guerra Civil

El ejército franquista entró en Barcelona el 26 de enero de 1939. Centelles había salido de la ciudad poco antes de esta ocupación y poco después de tomar esta fotografía. La última de la guerra civil.

El Villa de Madrid hundido y escorado sobre estribor en el muelle de España, Barcelona, enero de 1939. (Agustí Centelles/Arxiu Centelles-Ricard Martínez)

Plano del puerto de Barcelona en setiembre de 1939. En él aparece la situación de los barcos que resultaron hundidos durante los bombardeos de los años anteriores. Estas naves aparecen diferenciadas entre las que resultaron insalvables (en blanco) y las que pudieron ser reflotadas (en negro). (Comisión de la Armada para Salvamento de Buques. Barcelona, 1941. Biblioteca del MMB)

Gracias las referencias que hay en la fotografía de Centelles de la torre Jaume I y la montaña de Montjuic, podemos ubicar fácilmente sobre el plano al fotógrafo en el muelle de la Barceloneta, entre la proa del Uruguay y la popa del African Marine.

Así, es posible identificar el barco que ocupa el centro de la imagen como el Villa de Madrid, que, como se indica, fue reflotado el 25 de mayo.

En enero de 1939, fue gravemente averiado por bombardeo de la aviación nacional en el puerto de Barcelona, amarrado en el muelle de España, quedando hundido y escorado sobre su costado de estribor. Este era el estado en que se encontraba el 26 de enero de 1939, al entrar en Barcelona las tropas nacionales, así como en la fecha de finalizar la guerra civil. (Marino Gómez-Santos, Todo Avante. Citado en Vida Marítima, de donde procede también la foto)

Pueden profundizar en la historia de ese barco en ese mismo blog. Yo, simplemente, destacaré que, tras ser reflotado, fue devuelto a la compañía armadora. Cubrió diversas lineas hasta que, en 1979 fue desguazado. Poco antes había realizado trayectos entre Barcelona y Maó. Quien en esa época haya viajado allí, posiblemente lo haya hecho en el Villa de Madrid.

Ficha médica. 21 de enero de 1939. Algunos datos de esta ficha se han ocultado, en cumplimiento de la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal. (Arxiu Històric de l’Hospital de Sant Pau)

Ya había mostrado un documento similar antes. Ahora se trata de la ficha de atención médica de un carabinero. Según estos datos, el agente fue herido el 21 de enero de 1939, mientras prestaba servicio a bordo del Villa de Madrid. La ciudad sería ocupada seis días después. Centelles sería evacuado el día 25, horas antes de la ocupación. Entre esos cinco días realizó la foto del barco escorado. No podemos precisar más, pero podemos afirmar que, de momento, se trata de la última foto documentable de Centelles en Barcelona.

Con este artículo despedimos la instalación Forats de Bala, que fue desmontada el pasado lunes, 11 de enero de 2010.

Agustí Centelles y los hermanos Ascaso frente al cuartel de Drassanes. Fotografía de un paisaje minutos antes de morir.

20 julio 1936. Hermanos Ascaso. Francesc y Joaquim. Francesc murió 20 minutos después de ser obtenida la foto, en el asalto al Cuartel de Atarazanas. (Foto Centelles-Arxiu Centelles/Ricard Martínez)

Centelles tomó esta foto de buena mañana, el 20 de julio de 1936, en la plaza del Teatro. Allí, la CNT instaló su cuartel general, la madrugada del día anterior. Desde ese lugar podían hostilizar las Dependencias Militares (actual gobierno militar), el cuartel de Drassanes y la base del monumento a Colon, donde los militares insurrectos de habían hecho fuertes. También impedían que desde esta zona enlazaran con el núcleo rebelde de Plaza Catalunya. Desde allí mismo, el sindicato anarquista había lanzado el asalto sobre las posiciones sublevadas de la Bretxa de Sant Pau, de la que en su momento ya hablé.

Vamos a zambullirnos en esta foto.

Francisco Ascaso está sonriendo desenfocado. Sabemos, por una nota de Centelles, que moriría veinte minutos después. Hay alguien que ya lo ha hecho. Su cuerpo yace tras unas sillas amontonadas.
Los arcos del convento de Santa Mónica son ahora una estructura de metal y vidrio. Más allá, unas casetas de venta de libros de viejo. Ahí morirá Ascaso cuando se acabe el cigarrillo y empiece el combate. Al fondo se adivina el cuartel de Drassanes, a medio demoler, donde resistían los funcionarios sublevados.

La iglesia de Santa Mónica, medio oculta tras la mirada de Joaquín Ascaso, ardería en unas horas.

Maneras de acudir a un combate. Con el pañuelo asomado al bolsillo de la americana, el pelo engominado y sandalias con calcetines. Ya he hablado en otro momento de las maneras de sujetar un cigarrillo. Aquí hay tres ejemplos.

Los soldados que eran capturados, o se rendían, eran inmediatamente desarmados y licenciados.
Sabemos, por la memorias de Escofet, que una pequeña tropa con un suboficial había conseguido salir del cuartel de Drassanes con una ametralladora. Este podía ser uno de ellos. Parece que va completamente uniformado, excepto las cinchas, que le habrían sido extraídas al desarmarlo. Lleva un brazalete, para ser distinguido de los militares sublevados.

Este personaje se protege tras el cañón y apoya una escopeta de caza en la cureña. Tras él, parece que hay un cuarto personaje. Al menos puede distinguirse el antebrazo apoyado sobre el muslo. A él podría pertenecer la otra escopeta de caza que asoma por la derecha.

Otro detalle. Esta vez es la nota manuscrita por Centelles sobre el tercer compartimento de la carpeta 45 de su archivo. El único rastro de la foto que estamos escudriñando es una reproducción que se encuentra en la carpeta 10. El original, junto con el resto de las imágenes del referido asalto al cuartel de Drassanes, se ha perdido.
(Arxiu Centelles. Foto Ricard Martínez)

Una nota aparecida en La Vanguardia, el 12 de agosto, proporciona una pista del destino de los negativos:

SOBRE LA MUERTE DEL CAMARADA ASCASO.
Se ruega a un fotógrafo que estuvo durante la toma de Atarazanas al lado del grupo en el que iba Ascaso comprenda la trascendencia documental del celuloide impresionado y se sirva pasar por la Redacción de "Solidaridad Obrera" y "Tierra y Libertad", Unión, 19, para que nos pongamos de acuerdo sobre la utilización de esas fotografías y remuneración del trabajo, si el dicho fotógrafo tiene que ganarse la vida con su profesión.

No está muy clara la procedencia del proyectil que mató a Francisco Ascaso. Es posible que esta ambigüedad motivara el interés de la CNT por estos negativos, actualmente desaparecidos.


Escrito en el reverso: Barcelona: lugar donde cayó F. Ascaso en los primeros momentos de la lucha.
Esta foto está tomada en la avenida del Portal de Santa Madrona, junto a las casetas de libros de viejo que aparecían en el primero de los detalles que he mostrado y que aquí medio se ven tras las faldas y pantalones congregados. Los ladrillos proceden, sin duda, de los escombros del cuartel de Drassanes. (Fundación Anselmo Lorenzo. Autor desconocido)


De la foto de Centelles, no queda ni el negativo. Actualmente, sólo permanecen en su lugar los edificios de la derecha y algunos árboles. Centelles había fotografiado un paisaje a punto de desaparecer. (foto Ricard Martínez)

Agradecemos la colaboración del Arxiu Centelles y de la Fundación Anselmo Lorenzo, que nos han permitido utilizar las imágenes que acompañan este estudio.

Paqueo frente al edificio de Telefónica. La primera foto de Agustí Centelles de la Guerra Civil

Agustí Centelles tomó esta foto sobre las diez de la mañana del 19 de julio, frente al edificio de telefónica., en la Plaza Catalunya, junto al portal del Angel. Esa madrugada, la plaza había sido ocupada por dos compañías del regimiento de Infantería Badajoz nº 13, que se hospedaba en el cuartel de Pedralbes. Estaban dirigidas por el Comandante López Amor y cada una de ellas era mandada por los capitanes Juan Ruiz Hernández y Julio Visconti Martínez. Un grupo de esa tropa intentó ocupar este centro de comunicaciones de la ciudad. En esta foto, un grupo de los Guardias de Asalto que custodiaban el edificio, descansa o vigila relajadamente el acceso tras el combate.
(Agustí Centelles/Arxiu Centelles-Ricard Martínez)

Buena parte da las fuerzas sublevadas avanzó en columna por la Ronda de la Universidad en dirección a la Plaza de Cataluña a donde llegaron dando vivas a la República y haciendo demostraciones los oficiales que mandaban las fuerzas de que habían salido en defensa del régimen republicano. Esto dio lugar en los primeros momentos a que se confundieran los soldados sublevados y las fuerzas de Asalto y Seguridad que prestaban servicio en la indicada Plaza.

En esta forma unos cuantos soldados mandados por oficiales llegaron hasta el edificio de la Compañía Telefónica en cuya puerta principal prestaba servicio de vigilancia un grupo de agentes de Policía de la Generalidad y de guardias da Seguridad que custodiaban dicho edificio, a! mando del teniente Perales. Cuando se encontraban confundidas las fuerzas leales y las facciosas uno de los oficiales de mayor graduación de las segundas requirió a las primeras para que se rindieran. No obedeciendo a este requerimiento y rehecha la Policía de la sorpresa se entabló entre ambas fuerzas un vivo tiroteo del que resultaron varias víctimas por ambas partes, entre ellas herido el teniente Perales y el comandante López Amor que venía al mando de las compañías insurrectas.
La Vanguardia el día 22 de julio de 1936.

El combate en el interior fue duro. Hubo disparos a bocajarro y lucha cuerpo a cuerpo. En algún momento la planta baja estuvo bajo control rebelde, mientras que, desde la planta superior, los Guardias del teniente Perales, disparaban a través del hueco de la escalera. Así consiguieron echar a los rebeldes del edificio. Éstos resistieron en la plaza hasta las cuatro de la tarde, cuando se rindieron los últimos oficiales que se habían hecho fuertes en el Hotel Colón.

La foto que abre esta entrada es la primera del carrete de Centelles. Comparándolo con el resto, podemos ver, tanto por la luz, como por los acontecimientos que registra, que es el primero de la jornada. Se inicia con una foto de un edificio bajo el control del gobierno. La prensa, que apareció dos días después destaca con unanimidad que la situación está controlada por el Estado. Es posible que Centelles buscase una imagen para ilustrar esa noticia. Aunque no podemos descartar que se trate de uno de esos disparos de fogueo que efectúan los fotógrafos para ir entrando en situación. En cualquier caso, es la única foto de este tipo. En seguida cambian las cosas.

De repente suenan los disparos de un paco. Centelles se pone a cubierto y desde la puerta de Telefónica fotografía un Guardia de Asalto apuntando en la dirección de dónde vienen los tiros. Al fondo de la imagen, una valla publicitaria cierra el solar donde, en unos años, se edificará el Banco de España.
(Agustí Centelles/Arxiu Centelles-Ricard Martínez)


Centelles sigue a cubierto. Han salido unos Guardias del edificio. Están mirando de donde salen los disparos. Al fondo, se puede ver la iglesia de Santa Anna. La quemarían en unas horas.
La sombra en el suelo ha permitido averiguar que estas fotos están tomadas sobre las diez de la mañana.
(Agustí Centelles/Arxiu Centelles-Ricard Martínez)

Centelles deja a estos guardias discutiendo y sube a la primera planta. Allí fotografía a los defensores mientras simulan disparar sus armas desde las ventanas. En las piedras de la plaza aún quedan los balazos que estos hombres dejaron cuando no estaban posando. Estas fotos que tomó a la puerta del edificio son las primeras de la Guerra Civil.

Agradecemos la colaboración del Arxiu Centelles, que nos ha permitido utilizar las imágenes de Agustí Centelles para realizar este estudio.

Los caballos de Centelles. La fotografía de los Guardias de Asalto en la calle Diputació.

Los Guardias de Asalto de la foto de Centelles apuntan sus fusiles parapetados tras una pila de caballos muertos en la esquina de Diputació con Llúria. En la foto en blanco y negro, el sol se cuela a través las hojas de unos árboles que ya no existen y motea con su luz la escena. En la actualidad, esa función la suplen los cristales del edificio del chaflán opuesto. Unos conos montan guardia con solemnidad provisional.
(Agustí Centelles/Arxiu Centelles-Ricard Martínez)

Esta fotografía está obtenida en la esquina de la calle Diputació con Roger de Llúria, el 19 de julio de 1936. Así lo indicó Centelles, tanto en el papel vegetal de las fundas donde se conservan los negativos, como en los contactos que realizó en los años setenta. Realizó veinte fotos en esa calle. Después de la Plaza Catalunya, es el escenario donde tomó más ese día. La imágenes inmediatamente anteriores están ubicadas en la entrada de urgencias del Hospital Clínic. Ese lugar es hoy un acceso cerrado, en la calle Casanova. Posiblemente ahí obtuvo información, por los propios heridos, del combate que había tenido lugar en la calle Diputació. Allí se dirigió. Llegó por Pau Claris y se encontró con una multitud de milicianos debutantes, que aun celebran su victoria subidos a los cañones capturados al enemigo.

Se había librado un combate decisivo. Tropas leales, compuestas por agentes de seguridad y paisanos, habían detenido el avance de una agrupación de 70 hombres, del regimiento de Artillería Ligera núm. 7, procedente del cuartel de San Andrés. Tenían por misión enlazar con las tropas de infantería que ocupaban desde la madrugada la pl. Catalunya y, desde allí, descender por el Portal de l’Angel y Laietana, para ocupar los edificios de la Generalitat, en la plaza de Sant Jaume, y la Comissaría General d’Ordre Públic - la actual Jefatura de Policía -. Sobre las 11h de la mañana fueron sorprendidos por un pequeño grupo de guardias y civiles a la altura de la calle Bruch. Al oír los disparos, acudieron compañías de Guardias de Asalto desde la Comissaria de Laietana y desde la pl. Catalunya. Los militares lograron avanzar hasta Pau Clarís. Allí consiguieron montar una de las piezas para cañonear la Comissaria. No está claro si efectuaron esos disparos o no. Fueron cercados entre Llúria y Clarís y hostigados desde las azoteas de algunos edificios. El combate duró dos horas y se produjeron numerosas víctimas, entre ellas, los mandos de Artillería. Algo más tarde de la una, los guardias de seguridad y milicianos tomaron al asalto las posiciones rebeldes. Se hicieron con los cañones y numerosos prisioneros.


Los caballos han formado un remolino al caer. Quizás forzados por los arneses y empujados por el primero de ellos en morir. Centelles los había fotografiado con insistencia desde el momento en que llegó. Observando esas fotos, vemos como, con cada click, extraía materia hasta dejar al descubierto este grupo escultórico.
(Agustí Centelles/Arxiu Centelles-Ricard Martínez)

Centelles llegó al lugar como una hora más tarde. Pasadas las 14h. Había transcurrido suficiente tiempo para evacuar los muertos y heridos — en sus fotos no aparecen —, pero los cañones seguían ahí, cargados de civiles eufóricos. Centelles recorrió la calle fotografiando ese ambiente de triunfo. De vez en cuando, volvía a la pila de caballos muertos que había quedado cerca de Llúria y les hacía una foto. Esos animales eran el tiro de uno de los carros de los militares.

En un momento dado vemos, por la sucesión de esos negativos, que llega un camión con guardias civiles. No hacía mucho, su mando en Barcelona, el general Aramburu, había decidido participar activamente en los combates al lado del gobierno. Parece que esos agentes desalojan la calle. Desde cerca de la esquina con Llúria, donde se para el camión, se despliegan por Diputació, pegados a los edificios, en dirección a Clarís. Centelles los precede mientras dispara su cámara caminado de espaldas. Antes de eso, ha vuelto a fotografiar los caballos. En mitad del cruce de Clarís con Diputació hace una última foto de los guardias civiles, que ahora avanzan por el centro de la calzada hacia abajo. Supongo que van en dirección a la Comisaría General de Orden Público. Ahí los deja. Vuelve en seguida al otro extremo de la calle, donde siguen los caballos. Allí toma tres fotos: la primera, la más conocida, de los guardias de asalto parapetados tras los caballos. A continuación una del grupo de caballos muertos sin nadie alrededor y, finalmente, otra con uno de esos mismos guardias de asalto disparando desde la esquina. Son las 14.40h. Con ésta foto ha acabado el carrete y se va a otro lado. Seguramente a la Comissaria General, tras los cañones y su séquito.

Uno de los Guardias de Asalto posa por segunda vez para Centelles. Si vais por esta esquina, pasad los dedos por la arista de la pared, por encima de vuestra cabeza y la del funcionario. Podréis descubrir así el parche que tapa la muesca que ha dejado una bala.
(Agustí Centelles/Arxiu Centelles-Ricard Martínez)

Agradecemos la colaboración del Arxiu Centelles, que se ha involucrado en en el proyecto y nos ha permitido utilizar las imágenes de Agustí Centelles para realizar este estudio.